jueves, 24 de noviembre de 2011

2 comentarios:

Arturo Espada dijo...

Eso está bien... Pero si el médico, en vez de un ricachón gordo y con puro, hubiera sido otro pringado cuyas manos y cabeza las tira con hilo un ricachón gordo y con puro, estaría mejor.

Anónimo dijo...

Yo habría puesto a un famélico niño de áfrica diciendo que no tiene energía ni ganas de nada, entonces el doctor neocon le diagnostica haber comido por exceso de sus posibilidades y le pone a dieta, limitándole hasta el agua...